Definición de útero

  • Órgano de la gestación de los animales vivíparos que acoge al feto. En la mujer es un órgano muscular, hueco, en forma de pera, extraperitoneal, situado en la pelvis mayor.

El órgano del cuerpo humano que se conoce con el nombre de útero forma parte del aparato reproductor de las hembras y mujeres. El término procede del latín utĕrus y también se conoce como matriz o seno materno.

En el caso de la especie humana, el útero recuerda la apariencia de una pera, es hueco y se sitúa en la pelvis, entre la vagina y las trompas de Falopio. La gestación se desarrolla dentro del útero y se prolonga por alrededor de 280 días.

Es posible dividir al útero en boca, cuello o cérvix, base o fondo y cuerpo. La base se orienta hacia arriba y adelante, mientras que el cuello se dirige ligeramente hacia atrás. El cérvix se encarga de unir al útero con la vagina.

A los lados del útero se localizan los ovarios, encargados de producir los óvulos que llegan hasta él mediante las trompas de Falopio. El óvulo fecundado se implanta en el útero y crece hasta alcanzar su madurez. Gracias a la elasticidad del útero, este órgano puede incrementar su tamaño durante la gestación y albergar el crecimiento del feto. La medida promedio del útero cuando no se produce el embarazo es de 7,6 centímetros de longitud, 5 centímetros de ancho y 2,5 centímetros de grosor.

No menos importante es el hecho de que el útero se sostiene gracias a una serie de elementos tales como los diafragmas (urogenital y pélvico), el peritoneo y los ligamentos. Entre estos últimos se encuentran fundamentalmente los cardinales, el útero-sacro, que va desde la cérvix posterior hasta el hueso sacro, y el pubocervical.

En cuanto a las paredes del útero, se pueden reconocer tres capas de células: el perimetrio (el tejido que se extiende por los lados del útero), el miometrio (formado por tejido muscular liso) y el endometrio (una superficie mucosa que, cuando no hay fecundación, se regenera con cada menstruación).

Además de todo lo expuesto es importante que establezcamos o conozcamos el conjunto de enfermedades más habituales que afectan a esta parte del cuerpo femenino y, por tanto, también a lo que es el sistema de reproducción de la mujer:

Endometriosis. Dicha patología se define porque es aquella que trae consigo que el tejido que se encarga de recubrir el citado útero crezca fuera del mismo.

Fibromas. Dolor y sangrado abundante son las principales consecuencias a las que tiene que enfrentarse cualquier mujer que padezca aquellos que se definen por ser masas de tipo no canceroso que surgen en el citado órgano.

Cáncer de cuello de útero. El segundo tipo de cáncer más frecuente entre la población femenina es este que tiene distintas causas y entre ellas se encuentra el papilomavirus humano que es aquel que se contagia a través de las relaciones sexuales. No obstante, se puede originar por otros motivos como son el consumo de tabaco, la diabetes, una presión arterial elevada, una edad precoz en lo que es el inicio de la actividad sexual o la exposición a lo que son unos elevados niveles de estrógenos.

El sangrado después del coito o un considerable aumento de lo que son las secreciones vaginales, que además se caracterizan por su mal olor, son dos de los síntomas que identifican que una mujer puede sufrir este tipo de cáncer.