Significado de absolución

  • El concepto de absolución (cuyo origen se encuentra en el vocablo latino absolutĭo) describe el hecho de absolver, un verbo que refiere a la acción de despojar de responsabilidad penal a quien haya sido acusado de un cierto delito o, cuando se trata de un proceso civil, a no considerar las pretensiones incluidas en una demanda. En un sentido más general, puede decirse que absolver es dejar a alguien libre de cargos u obligaciones.

    Desde la perspectiva del cristianismo, la absolución consiste en perdonar los pecados de quien se muestra arrepentido de sus malos comportamientos. De esta manera, la absolución supone limpiar al pecador y darle una nueva oportunidad sin considerar las faltas en que hubiere incurrido.

    Esta práctica religiosa, llevada a cabo por los sacerdotes, se inspira en el indulto que Jesucristo le otorgó a los pecadores. El rito consiste en que el pecador confiese sus faltas ante un sacerdote, quien le establece una penitencia y absuelve sus faltas. Aunque en principio la penitencia era pública, a partir de la Edad Media los sacerdotes comenzaron a conceder absolución en privado.

    En este caso concreto, la manera de que un creyente reciba la absolución por parte del sacerdote ante los pecados que haya podido cometer es que acuda a la iglesia y allí decida confesarse de manera individual. Una vez haya explicado lo cometido y se muestre arrepentido, el religioso le impondrá una penitencia con la que, de esta forma, consigue aquella citada absolución.

    En este sentido, podemos establecer que el párroco debe cumplir con lo que se da en llamar secreto de confesión. Un término con el que se viene a expresar que aquel no podrá revelar bajo ningún concepto, y aunque esté en peligro su vida, lo que se le haya dado a conocer por una persona que haya hecho uso de su derecho a la confesión individual.

    En cambio, los protestantes se confiesan mediante una oración que realiza toda la congregación. Tras su pronunciación, el pastor anuncia la absolución.

    Por todo lo dicho, podemos afirmar que existen múltiples tipos de absolución, tanto a nivel religioso como en otros ámbitos. La absolución sacramental, por ejemplo, consiste en la libertad y el perdón que el confesor le concede al penitente.

    En el ámbito del Derecho también se emplea el uso de absolución. En este caso concreto, y de una manera general, podemos establecer que dicho término vendría a definir a una sentencia judicial mediante la cual se establece que una persona no es culpable del delito o falta que se le había imputado, es decir, que ella es inocente.

    El que se dictamine tal decisión traerá consigo, entre sus principales consecuencias, el que ese ciudadano vea finalizada la pena de prisión preventiva a la que podía haber sido sometido, se le devuelva la fianza que podía haber dado y que ya se le pongan fin a las medidas que se establecieron para evitar que se fugara del país.

    La absolución de la demanda consiste en la resolución de un pleito que favorece al demandado; la absolución de posiciones, por su parte, consiste en el proceso marcado por la acción bajo juramento del litigante frente al interrogatorio de la otra parte implicada en el asunto.

    La absolución en la instancia, asimismo, gira en torno al pronunciamiento que se lleva a cabo en la sentencia cuando un tribunal o un juez se escuda en una excepción procesal y resuelve abstenerse de solucionar el fondo. Por último, una absolución general es aquella que se otorga a una pluralidad de personas.