Definición de autodominio

El autodominio es aquella capacidad humana que ayudará a controlar los impulsos productos de nuestro carácter; el autodominio nos ayudará a afrontar con calma y serenidad los problemas y los contratiempos normales de la vida, es decir, nos anima a cultivar la paciencia y a desarrollar mucha comprensión en las relaciones interpersonales establecidas y por establecer.

Básicamente, el autodominio consiste en el control de los impulsos y las reacciones ante la recepción de determinados estímulos a partir de algunas técnicas y reglas generales

De esto se desprende que el autodominio es una capacidad absolutamente positiva que nos instará a cambiar en sentido positivo para obtener buenos resultados al final del camino emprendido. La persona con autodominio podrá manejar sus emociones y regular su comportamiento.

Pero no solo con eso se queda tranquilo el autodominio sino que va por más y entonces, en aquellos tiempos de crisis, será lo que nos permita distinguir entre lo más importante y lo que no lo es de ningún modo.
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Por empezar lo principal será no forzar ni el cuerpo, ni la mente, porque solo cuando un individuo está descansado, relajado y sereno podrá hacerle frente a los problemas que surjan. Asimismo, es vital adueñarse de un modo de comunicación tranquilo para evitar cualquier tipo de confrontación emocional violenta.
Y la paciencia es la otra pata fundamental del autodominio, porque quien sabe perdonarse a sí mismo y acepta con calma sus debilidades podrá triunfar.

Mientras tanto, es el comportamiento irracional, materializado en ideas, pensamientos, entre otros, el que se opondrá de plano al autodominio. Cuando mandan la dependencia psicológica, la inseguridad y la falta de valoración desaparece la posibilidad del autodominio y prospera la posibilidad de la depresión.