Definición de ecuánime

  • De carácter sereno y que no se altera por las pasiones

Del latín aequanĭmis, ecuánime es un adjetivo que permite nombrar a aquel que tiene ecuanimidad. Este término, por su parte, hace referencia a la imparcialidad de juicio y a la igualdad y constancia de ánimo.

Lo ecuánime, por lo tanto, está vinculado a lo justo. La justicia es lo que debe hacerse de acuerdo a la equidad, la razón y el derecho. Las cuestiones ecuánimes y justas surgen de un consenso social que determina qué es bueno y qué es malo y son codificadas a partir de normativas escritas aplicadas por los jueces.

El derecho, por otra parte, constituye el orden normativo que permite regular la conducta de los seres humanos en sociedad y que se basa en lo que está conforme a las reglas. El derecho apela a la ecuanimidad y la justicia para resolver los conflictos sociales.

En un juicio, un fallo ecuánime es aquel que castiga a los culpables para reparar el daño que causaron a una víctima mientras absuelve a los inocentes. Este tipo de fallos permiten afirmar que “se hizo justicia” en el caso (es decir, la justicia fue aplicada por medio de la ley).

Un periodista ecuánime, por ejemplo, es el comunicador que, a la hora de redactar un artículo o producir un informe, consulta a distintas fuentes y vuelca en su trabajo las diferentes opiniones. De esta forma, la ecuanimidad está garantizada al incluir puntos de vista divergentes, ya que no se centra la información en una única versión de los hechos en cuestión.