Definición de inherente

  • Que constituye una característica imprescindible e inevitable de algo
  • En Lingüística.

Inherente procede del latín inhaerens, una conjugación del verbo inhaerere (“permanecer unido”). El concepto se utiliza para nombrar a aquello que, debido a sus condiciones naturales, resulta imposible separarlo de algo ya que está unido de una manera indivisible a eso.

Por ejemplo: “No puedes pretender que un león hambriento no intente comerte: es algo inherente a su instinto”, “La instalación es gratuita ya que resulta inherente al servicio”, “Estás equivocado, no se trata de algo inherente a mi persona, simplemente tuve un mal día”.

Los derechos humanos son aquellos inherentes al ser humano. Esto quiere decir que todas las personas gozan de estos derechos, más allá de cualquier factor particular (nacionalidad, religión, raza, orientación sexual, clase social, etc.). Se trata de derechos que no tienen que ver con la legislación vigente, sino que están vinculados a la condición humana. Además nadie puede renunciar a ellos, ni transferirlos.

No se puede separar, por lo tanto, a las personas de estos derechos, ya que estas libertades y potestades son inherentes a su ser. Ninguna autoridad puede vulnerar un derecho humano de manera legal o justificada.

En el ámbito de la gramática, las propiedades inherentes son las que forman parte de una unidad gramatical sin importar las relaciones que ésta pueda desarrollar en el marco de una oración. El término “ventana” tiene como propiedad inherente el género femenino, con independencia de la oración en la que aparezca: “La ventana se rompió con un pelotazo”.

Para la química, la quiralidad inherente permite categorizar a las moléculas y los complejos que disponen de una asimetría dependiente de la existencia de una curvatura dentro de su sistema estructural.

Riesgo inherente

En un sistema empresarial existen varios subsistemas, que son aquellos elementos que lo conforman; los mismos son: gente, material, ambiente y equipo.

Estos subsistemas se encuentran interrelacionados y deben interactuar deforma armónica entre sí, a fin de que todo el sistema funcione correctamente y pueda alcanzar las metas que se ha propuesto. Cuando se produce un problema que afecta el desempeño de una de estas partes, se dice que se produce un riesgo inherente. Se le llama así porque altera el normal funcionamiento de todo el sistema.

Todos los subsistemas tienen riesgos específicos que deben afrontar y resolver de forma controlada para evitar que afecten a los otros; cuando dicho riesgo no es manejado y trae como consecuencia pérdidas en el sistema, pasa a ser un riesgo inherente.

Cabe mencionar que cualquier actividad, incluso la inmovilidad total, conlleva muchos riesgos. Pero ¿a qué se le llama exactamente riesgo? A la probabilidad de un peligro que provocará inevitablemente pérdidas en la empresa; también puede definirse como el potencial de pérdidas que está asociado a la actividad productiva. Cuando este riesgo es incontrolado, el alcance de los objetivos pautados es casi imposible.

Es importante tener presente que los riesgos pueden clasificarse en puros o especulativos. Los primeros son aquellos que no dan espacio a la posibilidad de ganar, mientras que los segundos, dejan la puerta abierta tanto para un resultado positivo como para uno negativo.

Un riesgo especulativo, por ejemplo, es el que existe al apostar, donde el resultado depende absolutamente del azar. El riesgo puro, en cambio, es el que existe en todas las empresas y que la única posibilidad que ofrece es la de perder o no perder, pero nunca la de ganar.

A su vez, el riesgo puro puede dividirse en inherente o incorporado. El inherente es aquel que no puede separarse de la situación que existe y esta íntimamente ligado a la actividad que se realiza y relacionado con todos los subsistemas que componen dicha empresa.